Cuando una impresión empieza a salir con líneas, manchas o colores distintos a los esperados, es fácil culpar inmediatamente a la tinta o al tóner. A veces es correcto; otras veces el origen está en el cabezal, el tambor, los rodillos, la configuración o incluso el papel.
Si es una impresora de tinta
Las líneas horizontales y los colores incompletos suelen aparecer cuando algunos inyectores no están trabajando correctamente. Una limpieza desde el menú de mantenimiento puede ayudar, pero repetir ciclos muchas veces seguidas consume tinta y no resuelve una obstrucción persistente.
Si es láser
Manchas que se repiten a intervalos regulares, fondos grises o franjas pueden relacionarse con componentes del sistema de imagen. Cambiar el tóner sin revisar el patrón de la falla puede significar gastar dinero y terminar exactamente con el mismo defecto.
Haz una prueba sencilla
Imprime una página de prueba directamente desde el equipo. Si el defecto aparece también allí, el problema probablemente no está en Word, el navegador o el computador. Si solo ocurre desde un dispositivo, conviene revisar controlador, configuración y conexión.
Para problemas persistentes puedes solicitar diagnóstico de impresoras en Santiago. Trabajamos con equipos HP, Epson, Brother, Canon y otras marcas.

